Cuernos: manual de uso

12 Ene

“Y que no le digan en la esquina, el Vena’o, el Vena’o”, reza la horrenda canción que todos hemos bailado en alguna boda, quinceaños, fiesta de pueblo o lo que sea. Y así como la bailamos, todos en algún punto hemos sido, tanto, portadores como ponedores de cuernos.

El que diga que no es cierto, que lance la primera cornada (pero probablemente esté engañado). Por eso, hoy voy a presentar el manual del Conejitocisne sobre la infidelidad.

Parte I. Poniendo el cuerno

1. Cantar o no cantar, esa es la cuestión. Hay dos clases de infidelidad: la que quieres que te cachen y la que no quieres que te cachen (sí, aunque parezca increíble, uno a veces quiere que lo sepan infiel).  Decidir qué clase de affaire vamos a tener nos puede ayudar a salir mejor librados del asunto.

2. Miénte bien, bonito y barato. Ser infiel es mentir, como principio. Cuando uno dice mentiras, tiene que ser coherente, simple y con buena memoria. La regla para las mentiras es una: créetela tú mism@; y es que si hasta uno considera que se está exagerando, lo más probable es que alguien más tampoco lo crea.

3. El que se lleva, se aguanta. Tener catedral y capillitas tiene repercusiones. Incluso, aunque la otra persona no se entere, tiene repercusiones en uno mismo, porque es uno el que está violentando una relación de confianza (y cariño, y respeto). Después de una infidelidad nada es igual. Y no necesariamente es para mal, pero todo hay que saber manejarlo.

Parte II. Portando los cuernos

4. Ojos que no ven, corazón que no siente. Los cuernos no duelen hasta que uno sabe que los trae puestos (cosa que puede ser muy doloroso, en realidad), pero hasta no saber que uno los tiene, no hay que hacer demasiados panchos. Porque la verdad, ser paranóico con la infidelidad es de las cosas más pinches que hay.

5. ¿Y, realmente lo quiero saber? Ante la sospecha de tener cuernos, hay dos sopas: querer confirmarlo o querer negarlo. Independientemente de la decisión que se tome, hay que saber que habrá que manejar cualquiera de las dos. Si uno quiere saberlo, pues aguantar vara si la respuesta no nos gusta. Y si uno decide no saber, a pesar de la sospecha, liberarse de ese sentimiento de opresión y no vivir con temor.

6. No hay culpa (en tí mism@, al menos). Muchas veces, cuando nos ponen el cuerpo, buscamos encontrar razones para la conducta de la otra persona y en ocasiones, sentimos que por ser amargosos o feos o inserteaquicualquierdefectoquetengamos, tenemos parte de la culpa. Y ese es el peor error. En realidad, no importa que tan odiososos podamos ser, cuando alguien nos es infiel, toda la responsabilidad es de él/ella, porque fue él/ella quien decidió romper los principios de la relación en lugar de decirnos: “no me gusta”.

Consideración final.

7. ¿Resolver o reparar? Una infidelidad no es el fin del mundo, aceptémoslo. Puede ser lo más culero, ingrato y ojete que hay, pero tampoco es para tirarse de un balcón. En ocasiones, incluso, una infidelidad puede servir para reafirmar otras cosas, si uno aprende de la experiencia y saca lo mejor. Pero después de la infidelidad viene siempre la pregunta: ¿me quedo o me voy? Y cualquiera que sea la respuesta, hay que medir perfectamente los pros y los contras para tomar la mejor decisión.

Dicho esto, suerte. Y no lo olviden. Pase lo que pase, siempre cuídense.

Disclaimer: No, no estoy ni a favor ni en contra de la infidelidad porque cada caso se cuece a parte. He sido infiel y me han sido infiel y aprendí de las dos. Y sí, todo lo anterior lo hablo por experiencia propia.

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8 comentarios to “Cuernos: manual de uso”

  1. Carrie Bradshaw 12 enero 2010 a 2:06 PM #

    Qué buen post mi conejito, se ve que que eres cuasi-periodista, jeje.

    En el punto 6 fue donde pusiste: Muchas veces cuando nos ponen el cuerpo, y dije ah canijo, qué explícito el conejo, jajajaja.

    Abrazos!!!

  2. Karla 12 enero 2010 a 2:46 PM #

    Amen!!

    ay conejito creo que mi pedo de todas mis anitas al aire han sido que la he cagado en el punto 2 de la parte I!

    Carajo!!

  3. conejitocisne 12 enero 2010 a 3:33 PM #

    Ash, si la cagué ahí donde dice la Pam. Pero dejémoslo así, como una cicatriz a mi estupidez.

  4. Fanylucienta 12 enero 2010 a 4:46 PM #

    jajaja, poner el cuerpo suena interesante….poner el cuerno no lo creo…

    De que se aprende se aprende, pero la verdad es que la infidelidad es un tema pero si harto complicado..

    cofcofpusistepamenelugardesualiascofcof

    Saludos

  5. ovulitoblog 12 enero 2010 a 4:51 PM #

    jajajaja mi fanita gracias por notarlo, casi me da un infarto cuando lo leí. jejeje.

    Conejito: Ta bien hombre! Todos entendimos lo que quisiste y aparte resultó gracioso!

  6. conejitocisne 12 enero 2010 a 5:19 PM #

    Doooooooooble cicatriz por mis tarugadas! jaja

  7. Carrie Bradshaw 12 enero 2010 a 6:11 PM #

    Claro que no mi conejito, tu post es maravilloso!

  8. Steph 12 enero 2010 a 10:41 PM #

    Si que es complicado el asunto de la infidelidad, pero pues hoy aprendí un poco, gracias Conejito!

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