Archivo | diciembre, 2013

¿Se enamoran igual hombres que mujeres?

5 Dic

abrazo

Saludos a todas ovulitas y espermatozoides, ¿Nos enamoramos igual H y M? ¿Al mismo tiempo? ¿En la misma proporción? ¿Significa lo mismo el enamoramiento para M que para H? ¿Qué nos motiva enamorarnos? ¿Por qué nos enamoramos? ¿Qué dispara este proceso de enamoramiento y de repente estamos enamorados y no supimos cuando ocurrió? Interesantes preguntas no creen.

Hay una mescolanza entre tradición y posmodernidad, entre el mito de la media naranja y el individualismo que antepone lo personal al amor para siempre, es lo que despista a ambos sexos.

Dicen los tópicos que los hombres se enamoran por los ojos y las mujeres por el oído; que ellos las prefieren jóvenes y ellas a alguien a quien admirar; que las mujeres dan mucha más importancia al amor que los hombres; que ellas son más enamoradizas; que ellos pueden desligar con más facilidad el amor del sexo…

¿Hay algo o mucho de verdad en estos tópicos?, ¿qué  nos motiva a enamorarnos?, ¿tan diferentes somos cuando perdemos la cabeza por amor?

“Creo que el enamoramiento puede estar motivado por razones distintas en hombres y mujeres”, “El amor y el enamoramiento son construcciones sociales. Son una forma de canalizar el instinto sexual. Por eso, cuando se enamora, el hombre es muy pulsional y ve a la mujer más como un sujeto erótico”. Los hombres nos fijamos más en el físico de ellas, que a su vez dan más importancia a nuestro estatus. “En cambio para la mujer siguen importando más, en general, los aspectos psicológicos”.

Aunque esto es el patrón común que vemos, no es una regla tajante ya que todas (os) hemos visto en la calle a H tomados de la mano de una niña no tan agraciada por su belleza o cuerpo escultural, mucho dependerá de cómo sea la mujer en su carácter, forma de ser, etc.

Ovulitas ¿Existe algo parecido a un hombre ideal? ¿Cómo lo moldearían si pudieran elegir las piezas? ¿En que se fijan primero ustedes? Claro hay de todo en este supermercado de Dios, pero por lo general pienso que primero se fijan después de haberse fijado si es un hombre sano, en la inteligencia (la inteligencia masculina que enamora “la constructiva”, la que hace que una mujer se sienta bien, no la inteligencia que apabulla); luego, en la simpatía, si se divierte con él; y, por último, en la personalidad, en que sea un hombre maduro, magnético.

Haber ovulitas ¿Y los hombres?, ¿De qué nos enamoramos? Aja es correcto eso que están pensando; Al principio, nos enganchamos por el atractivo femenino, que nos permite ver si es una mujer sana, pero, con el tiempo, esa atracción disminuye. Y, entonces, necesitamos que esa relación sea más o menos cómoda. Buscamos una compañera de viaje que suponga un apoyo emocional.

Ovulitas alguna de ustedes se ha puesto a pensar ¿Cómo y porque nació la liberación femenina? ¿Mejoro eso la vida de la mujer?, bueno eso será un tema que tratare en un siguiente post, pero prosigamos la mujer se ha incorporado al mercado laboral y ya casi no se conforma con los roles de madre y esposa. Por tanto, las formas de enamorarse e iniciar una relación también están cambiando. Actualmente conviven el mito de la princesa, que ha imperado hasta hace poco, y la mujer autosuficiente, es decir, conviven el deseo de encontrar un príncipe azul “que te salvará y será el centro de tú existencia” y el deseo de encontrar un hombre que sea fuerte pero también “sensible, tierno, comprensivo…” con el cual compartir la vida “es decir una amiga con pene”.

luna

Vivimos en un único escenario en el que se pueden representar diferentes guiones. Por un lado, aún gozan de buena prensa el amor romántico y la pasión arrebatada. Pero, por otro, hay un enamoramiento regido por leyes contables, más pragmático, vinculado a las propias necesidades, a lo que uno quiere recibir y está dispuesto a dar. Y esta mescolanza entre tradición y posmodernidad, entre el mito de la media naranja y el individualismo que antepone lo personal al amor para siempre, es lo que despista a ambos sexos.

Y aquí ovulitas se nos presenta un problema en nuestra relación con nuestra pareja y es el cambio de velocidad entre los modelos de género, la mujer es su lucha por “SU LIBERTAD” Ha cambiado a aceptado nuevos roles y responsabilidades y quieren que los H. hagamos lo mismo y el H. no lo ve así, el H piensa bueno pues es tú pedo (problema) tú eres la que quiere trabajar en una empresa yo quiero que estés en el hogar y claro vienen los problemas que ya todas (os) conocemos.

El amor sigue siendo un aspecto más importante en la vida de las mujeres. Lo que explica, por ejemplo, “que ellas sean más enamoradizas”, “Por tanto, cuando son infieles se enamoran más de sus amantes que los hombres, que podemos desligar sexo y amor con más facilidad”.

Mientras hombres y mujeres evolucionan, también cambian los motivos y las formas del enamoramiento. Pero, para ambos, enamorarse tiene mucho de proyectar deseos inconscientes que no se pueden dominar. Deseos diferentes en hombres y mujeres porque la socialización es diferente. Socialmente, una mujer sin pareja ha sido desvalorizada durante muchos años, por lo que el amor es en muchos casos una necesidad vital para existir como persona”.

Al enamorarnos nos sentimos atraídos por aquello que nos va a ir bien con esos deseos inconscientes”, Ese deseo se materializa, por ejemplo, en “la admiración hacia una persona de más edad, una forma más femenina de enamorarse”, El típico caso de la chica que se enamora de un hombre 15 o 25 años mayor que ella. Y cuando una mujer joven dice que los hombres de su edad le causan inseguridad, quizás está hablando de su propia inseguridad, que quiere compensar con un hombre mayor”. Y, en principio, más maduro.

También es interesante plantearse por qué un hombre de 50 años se puede enamorar de una mujer de 25. Un motivo obvio puede ser el enganche por un cuerpo joven que promete una segunda juventud. Pero, también busca una mujer más joven  por ser, más dominable”. Los H preferimos que las relaciones sean cómodas. Las mujeres todavía realizan una mayor inversión emocional en el enamoramiento”.

Hay estudios que muestran que los hombres prefieren el estilo de amor lúdico, caracterizado por interacciones casuales, con poca implicación emocional, ausencia de expectativas futuras y evitación de la intimidad y la intensidad. Y muchas mujeres siguen creyendo que el amor es para siempre, que existe una persona predestinada para ellas.

Otra conclusión es que hombres y mujeres de más edad valoran mucho el amor amistoso, un compromiso basado en los valores comunes y la amistad. Asimismo, las mujeres son más partidarias del amor pragmático, una mezcla de amor amistoso y amor lúdico. “Es la búsqueda racional de la pareja ideal, que cuadra con la idea de muchas mujeres del amor como refugio, (el amor se entiende como refugio, como centro de la vida y como principio y final de un proyecto vital) muchas mujeres malviven en una relación de pareja, pero se aferran a la idea de que aman y son amadas para resistir. “A menudo no es el afecto real a una persona, sino a un ideal alimentado por toda la sociedad y definido como lo más bonito que podemos vivir”. Para muchas mujeres el enamoramiento es una culminación de su proyecto vital, una forma de establecer un vínculo estable, que les permita desarrollar su afectividad y construir su casa, su familia, sus afectos… En cambio, para los hombres puede ser un momento de debilidad, de concesión ante la mujer, pero en general esto dura poco, y es más bien vivido como una conquista. De aquí una de las dificultades para entenderse, puesto que el horizonte temporal en el que se proyectan los enamoramientos es a menudo muy distinta para unas y otros. Cuando muchas mujeres se dan cuenta de que el hombre no responde a lo que ellas necesitan o les gustaría, SE EMPEÑAN EN CAMBIARLO porque se sienten fuertes, ya que él las quiere tanto”. Este es, uno de los errores más frecuentes que cometen las mujeres al enamorarse. Mientras que, uno de los grandes errores de muchos hombres es su “tendencia a volverse como niños cuando inician una relación con una mujer, a dejarse llevar”.

cadena

Para un hombre, si la relación no está mal él ya está bien; para la mujer, si la relación no está muy bien, ella está mal. No hay que olvidar que el 80% de las rupturas de pareja se producen por iniciativa de ellas.

¿Cuál sería entonces la manera correcta de enamorarse? Sería necesario fundamentar ese enamoramiento “en las aportaciones recíprocas, no en las demandas recíprocas. Cada uno de nosotros somos tres: el padre, que dice lo que deberíamos hacer; el niño, que quiere hacer lo que le apetece; y el adulto, que es el intermediario entre ambos”. ¿Qué pasa cuando nos enamoramos? En realidad, se enamora el niño. Pero es el adulto el que debería gestionar ese sentimiento”.

¿Qué es lo que provoca en el género masculino el deseo de hacer el amor?

La testosterona, que también es la hormona cazadora y el motivo de que seamos más peludos, grandes, fuertes, agresivos y ardorosos que las mujeres.
¿Y en la mujer?
Lo que los hombres encuentran en el sexo, las mujeres lo encuentran a través de los sentimientos. Para ellas las relaciones íntimas son el resultado del amor y, en su cerebro, sexo y amor operan juntos y se compensan.

Para que el enamoramiento perdure platica con él o ella sobre qué desea cada uno y qué está dispuesto a dar. Porque para un hombre una relación es algo físico que consiste en estar siempre haciendo algo. Pero para una mujer es una conexión emocional. La buena noticia es que puede funcionar si no esperas que la otra parte te entienda o sea como tú. Aceptemos que somos diferentes.

No conocer las diferencias y aceptar que hombres y mujeres somos diferentes fulmina matrimonios, noviazgos, etc.

Manú

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